Del Charco a Ayotzinapa: décadas de impunidad

El pasado 5 de diciembre, la comunidad del Barrio del Este de Harlem (NY, EEUU) abrió sus puertas (y sus corazones) a las víctimas de crímenes de Estado de Guerrero.
Se llevó a cabo la mesa redonda: “Del Charco a Ayotzinapa: décadas de impunidad en Guerrero”.

CONOCE A EUSTOLIA CASTRO, la presidenta del Comité de Viudas de la Masacre del Charco, Guerrero. Vivió con su marido solamente nueve meses. Lleva 17 años luchando para que se haga justicia por el asesinato de su esposo y movilizándose con las demás viudas de los 10 indígenas y el estudiante asesinados en una escuela mientras dormían, por haber querido formar una comunidad autónoma. En 17 años, el Ejército Mexicano no la deja en paz. Ella continúa recibiendo amenazas de muerte hasta hoy. Ella vive en Ayutla, que ahora no sólo es territorio militarizado sino paramilitarizado, pues el nuevo gobernador “florero” que pusieron en el lugar del corrupto Aguirre no ha hecho más que permitir más narcotráfico en la zona. Eustolia no tiene internet. Acude a un cibercafé a comunicarse cada vez que la amenazan. ¿Puedes imaginar vivir en esa zozobra 17 años? Le jaquean sus contraseñas y se meten a sus cuentas virtuales. ¿Cómo puedes difundir su historia para protegerla?

“Nada más nos utilizaron en el caso del Charco. Hubo hasta comités que se pusieron nombres como ‘Los mártires del Charco’ y no tuvieron nada qué ver”

El caso de Armando Chavarría: un ejemplo de que en Guerrero, la verdadera oposición desde la opción electoral y desde la verdadera alternancia NO EXISTE porque LA REPRIMEN Y LA ASESINAN. Lo único que queda son los simulacros de oposición que sí pactaron con el poder.

Aquí, el testimonio de MARTA IDALIA OBEZO, viuda del diputado asesinado, durante la mesa redonda “Del Charco a Ayotzinapa: décadas de impunidad en Guerrero”, celebrada en la ciudad de Nueva York el 5 de diciembre de 2015. Inmediatamente la fiscalía se puso a inventar crímenes pasionales como móvil del asesinato. No pusieron mayor atención al móvil político.

No es casual que sigan en la impunidad Oropeza Garnica y López Portillo Leal
La abogada María Magdalena López Paulino explica los detalles sobre la matanza de El Charco durante la mesa redonda “Del Charco a Ayotzinapa, décadas de impunidad” celebrada en Nueva York el 5 de diciembre de 2015.

Cuando el narcoalcalde José Luis Abarca fue arrestado, los periódicos y la televisión te contaron una enredada patraña de unas joyerías como supuesta causa de su condena, y ni siquiera aclararon que no fue acusado por los crímenes contra los estudiantes de Ayotzinapa, sino por el asesinato del activista Arturo Hernández. De este asesinato hubo testigos y sus declaraciones existían en los expedientes desde hacía más de un año, pero sólo las tomaron en cuenta después de la masacre y la desaparición de los estudiantes de Ayotzinapa. Y sólo hasta entonces el caso por arte de magia pasó de ser un delito estatal para convertirse en un delito federal. Es decir: Abarca habría podido ser detenido un año antes, y la masacre contra los estudiantes de Ayotzinapa se habría podido evitar. Durante la mesa rendonda “Del Charco a Ayotzinapa: décadas de impunidad” celebrada en Nueva York este 5 de diciembre de 2015 se recordó que el gobernador interino de Guerrero durante la masacre del Charco era Ángel Aguirre, el mismo que años después era gobernador de Guerrero durante la masacre de Iguala. Escucha el testimonio de la viuda del activista Arturo Hernández, a quien Abarca amenazó diciendo: “Me voy a dar el gusto de matarte”.

Crónica de Malú Huacuja del Toro.

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