Colectivo lo de Menos, Colima: 2 de octubre 1968. Semillas y frutos

2 de Octubre 1968. Semillas y Frutos.

Al Congreso Nacional Indígena.
Al Ejército Zapatista de Liberación Nacional.
A las Bases de Apoyo Zapatistas en sus Caracoles y con sus Juntas de Buen Gobierno.
A la Sexta. Adherentes en México y el mundo.
A la Red contra la Represión y por la Solidaridad.
A las y los que la noche de Tlatelolco les marcó la vida.
Padres y madres, familias de los 43+3+1 estudiantes de Ayotzinapa.
A los medios de comunicación libres, libertarios, autónomos, alternativos.
A los tercios compas.
A las personas que se organizan y viven en resistencia para destruir el poder patriarcal capitalista neoliberal en cualquier parte del planeta y construimos otros mundos.
A las familias a quienes este sistema les ha arrebatado a un(a) integrante(s).
A toda persona que se tome un tiempo para leernos… Al pueblo de México y de este nuestro mundo.
Frente a la consiga ¡Ni perdón ni Olvido: Memoria y Justicia!, hoy queremos compartirles cómo nosotras y nosotros en colectivo, pensamos el 2 de octubre del 68. A 47 años de distancia resignificamos aquella luna en que la plaza de las tres culturas se tiñó en rojo. Hemos decidido no volcar nuestra mirada al estado asesino que sigue impune perpetrando desgracias, no, ya no. Hoy en nuestro sentir-pensar están las muchachas y muchachos; esos, esas de abajo; ellas, ellos que siguen aquí con nosotros y nosotras. Alzamos la voz para hacer presentes sus sonrisas, su fuerza, su coraje, su empeño y convicción por cambiar este todavía México jodido. En esta larga noche, su vida es semilla de esperanza hoy en la salvaguarda del mañana.

A quienes asesinaron, a quienes desaparecieron, a quienes buscaron callar esa tarde noche de octubre, no eran personas que iban pasando por las calles o que presenciaban un concierto. No, por el contrario, eran personas organizadas, que interpelaban al poder con su praxis, que tuvieron la convicción de transformar su contexto. Igual que en la masacre del jueves de corpus del 10 de junio del 71, igual que el 26 de septiembre de 2014, en Iguala, contra estudiantes de la normal rural Raúl Isidro Burgos de Ayotzinapa. Masacres como las de Acteal, Aguas Blancas, El Charco, el asesinato del maestro Galeano y todas las agresiones hacia las comunidades Zapatistas y los pueblos originarios; tienen el mismo denominador: el poder contra las resistencias, contra las organizaciones que lo cuestionan con su sola existencia.

Masacres como las de la guardería ABC, Tanhuato, Tlatlaya, Apatzingán son expresiones del desprecio hacia la vida que muestran los gobiernos neoliberales y capitalistas de nuestro país, lo cual es absolutamente horroroso y expresa la guerra capitalista de extermino para liberar territorios y se repiten por la impunidad absoluta en que viven quienes gobiernan México. Sin embargo, las masacres contra los movimientos y grupos organizados son ataques planeados, sistemáticos, con objetivos, no sólo, aunque también, de exterminar y reubicar población excedente; pero y sobre todo, de aniquilar cualquier intento de organización para construir otros mundos.

Por ello, Memoria y Justicia, significan para nosotras, nosotros, el recuento de los frutos que han brotado de la semilla que nombramos 2deOctubre68; semilla que nace de los actos políticos de mujeres y hombres estudiantes que el poder leyó como peligrosos y que ha sido regada con su sangre, como un ritual que no puede generar mas que vida.

Como las madres, padres, familias y compas de Ayotzinapa, las Comunidades Zapatistas, las resistencias y luchas de los pueblos originarios, el 68 convoca a la organización para crear comunidades, otros tipos de formas de vivir en comunidad, otros modos de relación interpersonal donde la vida esté al servicio de la vida y no de los capitales.

Las organizaciones de jóvenes, en el 68 y luego en el 71, convertidas en masacre desde el poder, siguen rindiendo frutos y esto es lo que queremos compartirles; que cada vez que ustedes con su ejemplo, nos recuerdan que son frutos de aquella semilla y de otras semillas de organización que al germinar y convertirse en plantas, se han ido entretejiendo, honran en cada acción, en cada nota libre, en cada acto de resistencia y rebeldía, el compromiso de Memoria y Justicia. Porque las consignas sólo recogen el sentimiento, pero cada acción y cada organización que brota, aprende, se consolida y crea más redes desde su autonomía; así expresa la voluntad inquebrantable de aquellas muchachas, de aquellos muchachos, en Tlatelolco y en Ayotzinapa, por construir para la vida. Y al recordárnoslo con su ejemplo, nos obligan, amorosamente, a no dejarnos vencer, acá en nuestra geografía y en nuestro calendario, donde los medios de comunicación de paga que quieren medir, contar, sumar y restar, con sus acciones apuestan a romper las organizaciones, desde luego no inocentemente; y, los partidos políticos que con su vocación de partir, dividen, meten ruido a procesos organizativos por más incipientes que sean. Los medios y los partidos quieren imponer sus tiempos, acá donde el narcogobierno busca utilizar el miedo para que no nos organicemos.

Queremos decirles que son sus ejemplos, frutos de aquella semilla y de otra más, lo que sostiene nuestra convicción de resistir, aprender y de aceptar su convocatoria para seguir organizándonos.

Cada vez que un medio libre o un tercio compa, comparte información crítica y verídicamente, nos sentimos en interlocución. Cuando el EZLN, Las JBG, La Sexta, El Congreso Nacional Indígena, las madres y padres de Ayotzinapa lanzan una convocatoria, buscamos la forma de responderla. Y ahora, desde sus ejemplos, que son fruto que dan más semillas, estamos repensando nuestro caminar organizativo; de por sí que hemos tenido claro que no hay y no queremos interlocución con el gobierno, ni sus instituciones (incluidos los partidos políticos) y que hay que construir con ustedes y sus ejemplos, nuestros propios modos.

Queremos expresarles que nuestros oídos han estado atentos a sus palabras, que nuestros ojos han mirado atentamente su ejemplar y digna rebeldía, que nuestras acciones han buscado replicar sus convocatorias y queremos compartirles que ahora, además, queremos construir, con ustedes, pensamiento crítico en nuestra praxis desde nuestro calendario y en nuestra geografía; para que la memoria sea acción rebelde y la justicia sea la construcción de estos otros mundos que ya se están creando.

Somos un colectivo pequeño adherente a La Sexta Declaración de la Selva Lacandona; tenemos la confianza de que nuestras palabras serán leídas porque están escritas desde una reflexión honesta y transparente. Hoy honramos la memoria de las y los jóvenes que en 1968, un 2 de octubre, fueron asesinados por construir organización y desconocer al poder con este mensaje que pagaron con su sangre: ¡Organizarnos para resistir, organizarnos para la vida que da vida!

¡¡Ni Perdón, ni Olvido, MEMORIA Y JUSTICIA!!
¡¡VIVOS se los llevaron, VIVOS los queremos!! ¡¡NOS FALTAN 43+3+2+1!!
¡¡VIVAS NOS QUEREMOS¡¡ ¡¡NO estamos todas!! ¡¡Alto a los feminicidios!!
¡¡ALTO a las agresiones a los pueblos originarios!!
¡¡¿Dónde están los miles de desaparecidxs?!!

Abrazos sororos , fraternos y solidarios.
Desde Colima
Colectivo Lo de Menos
2 de Octubre 2015

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